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miércoles, 26 de diciembre de 2018

Domeñar la mente

¿Quién puede domeñar la mente?,
¿quién puede modificar sentimientos a su antojo?,
¿quién puede a voluntad ser quien querría ser?.

Nadie es libre, 
somos prisioneros de nuestros pensamientos, 
verdaderos directores de nuestro Ser, 
encerrados en una jaula corpórea que cree gobernar nuestro tiempo aquí...



sábado, 22 de diciembre de 2018

Recordar sin añorar

A veces los recuerdos son puñales que se clavan en el alma, 
a veces los recuerdos nos hacen llorar.

A veces la mente se adentra en el pasado, rememora imágenes congeladas, fotogramas de una película inacabada.

A veces quisiéramos no haber vivido para no añorar, para no sufrir, a veces no quisiera 
poder recordar...

Los recuerdos son un arma de doble filo y es que es fácil confundir recordar con añorar. 
Hay que aprender a recordar sin añorar, sonreír con los recuerdos sin añorar lo vivido y eso es muy difícil...







lunes, 17 de diciembre de 2018

Ilusiones congeladas

Con sus ojos clavados en el cielo, espera ver esa estrella fugaz que no aparece, esa a la que pedirle un solo deseo, así pasa las noches.

Se levanta con sueño atrasado, con la mente cargada de historias que quiere hacer realidad pero que no llegan.


Maldito tiempo pasado que atrapó sus sueños y ya no los deja volar. Malditos recuerdos, malditas ilusiones de futuro que se eternizan en el tiempo, ya detenido en un eterno presente.


Congeladas entre el fuego que abrasa su esperanza están sus ilusiones.





domingo, 16 de diciembre de 2018

Emigrantes

Nadando en unas aguas frías y saladas, bajo un sol que le quema la piel, se dirige hacia tierra firme, moviendo sus brazos sin descanso.

En cada brazada, se aleja de la miseria, del hambre y la pobreza, de guerras sin sentido.., ve en sus manos cómo se acerca "el dorado", todo lo prometido.

Aventurero ciego que busca un mundo nuevo, incierto pero cargado de sueños y esperanza, al tiempo que su corazón se rompe al recordar lo que deja atrás.

Lágrimas que se confunden con el mar, lágrimas que mezclan alegría con tristeza.

sábado, 15 de diciembre de 2018

Juventud

En el baño un cepillo con pelo rubio teñido, la barra de labios abierta a medio usar y gotas de maquillaje en el lavabo.

Sobre la cama, su uniforme del colegio, las medias y sus zapatos negros, cada uno por un lado de su habitación.

Cada sábado se vestía como si fuese mayor, se pintaba y salía con sus amigas, aparentando todas más edad de la que tenían, querían comerse el mundo sin saber que el mundo se las podía comer a ellas...

viernes, 14 de diciembre de 2018

Soñar con la libertad

Estar con gente no es estar acompañada.
Cada día Patricia se rodeaba de decenas de personas pero se sentía sola. Dónde más notaba la soledad era en su propia casa, nada que decir, nada que contar,, cinco mundos, cinco islas separadas por miles de kilómetros de distancia, sin casi poder verse unas a otras.

Vivir así le resultaba terrible, sentir cada día la distancia y la soledad era muy muy triste. Sentía que sobraba, incluso que molestaba su presencia y no sabía qué hacer ni a donde ir.

A veces, cada vez con más frecuencia se planteaba irse, irse para siempre, dejar de existir, abandonar su lucha en solitario, rendirse al fin y descansar. Se sentía tan sola y triste..., tan cansada de disimular, tan cansada de intentar continuar, que llegaba a pensar que no valía la pena ya seguir.

Un día reuniría el valor suficiente y volaría lejos de allí.
Mientras ese día llegaba, seguiría soñando con su libertad.

jueves, 13 de diciembre de 2018

El espejo

Se miró al espejo y vio una joven, la cara limpia, los ojos brillantes, sonrisa en sus labios,una chica llena de sueños y proyectos, con una vida por vivir, todo aún por hacer...


Aproximó la mano al espejo y ambas se juntaron, se rozaron los dedos, luego la acercó a su rostro y la imagen le devolvió su propio gesto.

Al tocar su mejilla su reflejo se desvaneció, y vio de nuevo su cara, la de una mujer adulta con mucho camino andado pero sabiendo que aún quedaba mucho por caminar.


martes, 11 de diciembre de 2018

Miró al mar.

Miró al mar y sintió la caricia del viento suave que movía su pelo ondulado.

Miró al mar y notó el calor de los rayos del sol acariciando su cara.
Miró al mar y las olas con su vaivén le cantaron una nana.
Miró al mar y por unos instantes se sintió feliz.

Duele

Duele mirar atrás 
y ver lo que queda de lo que hubo. 

Duele haber construido 
y ver cómo se derrumba lo que levantaste.

Duele vivir sin esperanza, 
perder la ilusión y ya no hacer proyectos.

Duele querer y no sentir que te quieren, estar sin estar y 
hacer sin esperar.

domingo, 9 de diciembre de 2018

Vivír

Sube a la cima de un cerro y respira hondo, 
estira tu cuerpo y escucha el silencio.
Pasea sin prisa por el campo, 
oliendo el aroma de las flores que te encuentres en el camino.

Sumergetete en el mar, 
disfruta del espectáculo  que ofrecen los rayos de sol al entrar en el agua. Siéntate en su orilla a la espera de que salga el sol.

Túmbate bajo las estrellas una noche de verano sin luna 
y cuentalas una a una.

Ponte debajo de un aguacero y salta sobre los charcos, como un niño en día de lluvia. Canta en la ducha hasta que te duela la garganta.

Quítate los zapatos y anda sobre la hierba fresca del parque, 
siéntate en un banco y disfruta de la gente al pasar o de simplemente habla con un desconocido.

Mira una hoguera en una tarde de invierno y escucha el llanto de los troncos al quemarse. Métete en la cama calentito y lee un buen libro.

Duerme con la ventana abierta mirando el cielo, cierra poco a poco los ojos y sé consciente de que te vas a dormir.

Cuántas cosas por hacer y deleitarse con ellas...

sábado, 8 de diciembre de 2018

Destino

Subió lentamente las escaleras 
con la cabeza agachada, 
como si no quisiera 
llegar a donde iba.

A veces quisiéramos 
que nuestro camino no terminase, 
no llegar nunca a nuestro destino.

A veces nuestro destino,
no nos gusta pero 
hay que caminar, 
es la única posibilidad 
de poder cambiarlo.




viernes, 7 de diciembre de 2018

El diario

.. y como si de un libro se tratara, va rellenando sus páginas, aunque a veces quedan en blanco, vacías, sin nada que decir, sin nada que escribir.

Como con tinta trasparente, con sus lágrimas escribe palabras invisibles, de tristeza, de cansancio y sonríe cuando puede, tratando de garabatear algo legible que no llega a serlo, algo que rellene su diario inmaculado.

Lo importante es que cada día lo intenta y aunque solo a veces lo logra, lo intenta.

Sigue escribiendo.


Como cada mañana

Como cada mañana pasó por delante de aquella puerta, enorme, herrumbrosa, flanqueada por zarzas y espinos que apenas dejaban un hueco para entrar.

Como cada mañana pasó por delante de aqullea puerta, y una vez más decidió que no entraría, aun a sabiendas, de que dentro encontraría un precioso jardín.

Como cada mañana siguió su camino adelante, pisando las hojas secas que encontró a su paso, apartando con sus manos las ramas del camino.

y pensó, quizás mañana abra esa puerta.... 

Lo que no es

Lápices de colores usados en la mesa, algunos sin punta,
un cenicero con colillas apagadas ya consumidas en el balcón, 
La silla retirada de la mesa y una taza de café recién hecho a medio terminar sobre ella.
Las sábanas arrugadas manteniendo aun el calor del cuerpo que acababa de levantarse.

Detesto las casas perfectas, esas en las que los cojines no tienen ni una arruga, no se ve ni una mota de polvo sobre las mesas y las cocinas están impolutas, como si allí no se cocinase nunca, esas que a veces salen en televisión.

Tampoco existen las vidas perfectas y aunque cada día salimos a la calle con nuestra mejor sonrisa, todos escondemos pesares y tristezas pero solo algunas veces se traslucen en nuestra mirada.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Trazos

Dibuja sus días sobre un lienzo interminable, 
da brochazos sobrepuestos en trazos que se pierden.

Pinta rayas que se cruzan y se enredan sin sentido, 
formando una imagen borrosa, pinta algo inexistente.

Cuadro abstracto sin color, 
pintado por un ciego sin pincel, 
lienzo invisible de colores invertidos, oscuridad.

Formas inconclusas, que se borran y reaparecen, 
pinta trazos que se engrosan y se  afinan 
sin formas aparentemente definidas.


lunes, 3 de diciembre de 2018

Partículas de polvo

  Partículas de polvo 
que se mueven juntas
en una misma dirección, 
sopladas por un viento huracanado. 

Partículas de polvo que se posan, 
tranquilas, pasivas, 
quedando donde han caído, 
sin poder moverse, 
y en un reposo por tiempo indefinido, 
están a la espera de que 
vuelva el huracán de nuevo.






domingo, 2 de diciembre de 2018

El equilibrista

Depie sobre la varilla del paraguas, jugando a ser equilibrista, se asomaba al mundo, jugaba con él, experimentaba y dejaba pasar su tiempo.

Cuando el paraguas se abría, se dejaba caer, deslizándose por la tela de colores dando volteretas y saltos acrobáticos, se sentía libre, hacía proyectos y programaba su futuro.

Cuando el paraguas se cerraba se aferraba a la varilla y desde arriba miraba el mundo moverse, quieto, aterrado, pensando en que se caería de un momento a otro, sin saber qué hacer.

Un espectador lo miraba y él lo sabía.
Los dos deseaban que el paraguas se mantuviese abierto.





Para Ángela

A veces, la vida te cruza con personas a las que tomas cariño y caprichosamente, por circunstancias, también se van de ella.

Bonita por dentro y por fuera, 
educada y correcta, 
inteligente y trabajadora, 
todo lo que se puede pedir en mi caso.

Siempre sonriendo, servicial
y con el don de saber estar y comportarse.

Solo puedo hablar bien de ella, 
de lo poco que la conocí 
en el breve tiempo que estuvo en nuestras vidas.

Nunca me gustó decir adiós, 
prefiero un hasta luego 
y quedarme con lo bueno que siempre le vi.
Solo le deseo lo mejor...

Los gorriones de mi placeta

A veces en las tardes de primavera, me siento en una cafetería que hay en una placeta cerca de casa.
Tomándome un café a media tarde,
me gusta mirar a los gorriones.
Suben y bajan descarados desde sus nidos en las palmeras hasta las mesas y dando pequeños saltitos se aproximan hasta las miguitas de pan que se han quedado sobre ellas y a continuación vuelven a volar regresando para dar de comer a sus polluelos.
A veces los volantones se caen y los niños los recogen, lanzándolos insistentemente al aire para que vuelvan volando a sus nidos.
Cada primavera la historia se repite, me encanta mirarlos...

La amistad

La amistad no entiende de distancia,
está ahí, cercana,
con solo alargar la mano
se puede tocar.

La amistad no entiende de tiempos, nace del pasado y habita en presente,
aunque el presente sea el futuro.

La amistad perdura en el tiempo, traspasa fronteras,
solo hay que querer conservarla
para que no desaparezca.





jueves, 29 de noviembre de 2018

La pastelera

Cada día antes de ir a su trabajo 
se tomaba unos minutos, 
se paraba delante de la pastelería disimulando que miraba el escaparate.

En realidad 
sólo se paraba para poder observar a la chica que con movimientos ágiles colocaba de forma primorosa las bandejas de pasteles recién hechos.

Como una bailarina sobre el escenario, 
se deslizaba por detrás del mostrador. 
a él le gustaba verla, 
su piel blanca y tersa, 
sus manos finas, 
su pelo recogido 
en un moño desenfadado 
del que salían algunos mechones.

A veces entraba para observarla más de cerca, 
para aspirar el aire que ella respiraba y 
se tomaba un café y un pastel.

Era su musa, 
le alegraba sus insulsos días antes de irse a su trabajo pero nunca se atrevía a hablar con ella

Todos debemos tener un motivo, 
un aliciente que nos mueva a pasar el día.


Najyala

Cada tarde, sentada en el alféizar de su ventana, miraba hacia el parque que se extendía delante de ella.

Tenía una vida feliz pero con frecuencia recordaba su infancia en una aldea lejana en el centro de África.

Recordaba a su familia y a sus hermanos y también el pasar de sus días entre el polvo y el hambre, las famelicas cabras que su padre cuidaba y sus viajes diarios a por agua a un pozo alejado de la aldea.

Soñaba con que sus amigas y sus hermanas hubieran tenido la misma suerte que ella.

Alejada de las prácticas tradicionales de sus ancestros, había sido sacada de su aldea por una ONG cuando contaba solo con 8 años. Ahora, una mujer adulta de 32 años, luchaba contra esas tradiciones que mutilan a las niñas de por vida, dejándolas injustamente marcadas para siempre.

Aunque era feliz, en sus ojos siempre había una chispa de tristeza que nunca podrá desaparecer.







miércoles, 28 de noviembre de 2018

La sombra


      Natacha vivía aterrada, se sentía acosada por una sombra.
Cuando caminaba la sombra lo hacía con ella y si corría la sombra se movía también de prisa.

       Cada día paseaba junto a su perro, tenía miedo de ir sola. Un día, caminando por el parque, se sintió perseguida, se agachó y escondió su cabeza entre sus manos, y estando en esa posición oyó una vocecita que le susurraba al oído - no tengas miedo, gírate, hazle frente a la sombra-. 


       Natacha hizo lo que la vocecita le indicó y quedó frente a ese monstruo que ella pensaba que la perseguía...


A veces son nuestros pensamientos los que nos hacen sombra, solo hay que darse la vuelta y plantarles cara..





Te esperaré

Cuando volvamos a encontrarnos,
una sonrisa se dibujará en mis labios, 
y mis ojos se llenarán de lágrimas de alegría.

Rodeando con mis brazos tu cuerpo, 

te daré un abrazo muy muy fuerte, 
un abrazo largo y profundo.

Mi corazón latirá tan deprisa, 

que podrás sentirlo a través de nuestra ropa 
y de mi boca, saldrán palabras atropelladas.

Te preguntaré dónde has estado todo este tiempo, 

cogeré tu mano,
caminaré a tu lado 
y no te dejaré escapar nunca más.

Eso haré cuando volvamos a encontrarnos,

 mientras...te seguiré esperando.










martes, 27 de noviembre de 2018

La medalla

Hacía tiempo que había perdido su medalla, esa que le daba suerte.
Como cada día visitaba el lago de aguas profundas cercano a casa y desde el embarcadero lanzaba piedras en él, le encantaba mirar las ondas que se formaban en su superficie, perfectas, circulares, avanzando hacia las orillas. 
Por casualidad vio algo brillar en el fondo, estaba seguro de que era lo que buscaba, de que era su medalla, esa que un día nadando dejó de estar en su cuello.
Solo tenía que lanzarse y bajar a por ella, no lo pensaba hacer hoy, pero sabía que estaba ahí y que en cualquier momento podría cogerla.

Vuelve

Y yo, ¿a quien le puedo hablar? 
¿a quién puedo contarle mis secretos?..., 
el silbido del viento al entrar por las rendijas de las ventanas lo despertó.

Salió de su cabaña, embutido en su parka, 
sus botas, su gorro y una bufanda 
y anduvo lentamente, 
dejando en su paseo efímeras huellas sobre la nieve.

Al llegar al bosque, 
rodeado de abetos y acompañado por el crujido de sus ramas  
y el soplo de un viento gélido, gritó 
¡VUELVEEEE!

Allí permaneció, esperando, impasible, 
rodeado de un manto blanco y frío, 
escuchando los sonidos del silencio.

De nuevo regresó a su cabaña, 
cuando lo hizo, sus huellas habían desaparecido.





Dormida

Formando un dueto perfecto, bailan cuerpo y alma cada día una nueva melodía.

Cada día acudía puntual a su cita, entre las 11:30 y las 12 apagaba la luz y cerraba sus ojos. 
Tumbada en su cama y acurrucada entre almohadas, se relajaba y se preparaba  para su viaje.
Con una respiración acompasada y tranquila, comenzaba a deslizarse por una espiral que poco a poco iba estrechándose, dejándose caer sin rozar sus paredes, flotando mientras entraba en un profundo sueño.

Sin darse cuenta, se quedaba profundamente dormida transladándose con su sueño a otros lugares, lejanos, desconocidos. 

Su cuerpo y su alma se separaban, quedando el primero postrado en la cama mientras su alma volaba hasta otra dimensión.

¿Qué ocurría en ese tiempo? ¿qué pasaba en ese lugar?


En aquella nueva dimensión, lugar que cada noche su alma visitaba, ocurría algo maravilloso. 

El alma entraba en un pequeño habitáculo, era como el taller de un relojero, allí, unos hombrecillos se encargaban de poner tiritas, coser rotos, extender ungüentos y hablar con ternura a las almas que allí acudían cada día.

En su labor a contrarreloj, sanaban las almas, tratando de devolverlas nuevas, restablecidas, dispuestas a ocupar de nuevo sus cuerpos antes del amanecer.

A veces la labor era complicada y al sonar el despertador y llegar el nuevo día, las almas debían regresar con premura, aún heridas y sin terminar de curarse, ocupando sus cuerpos reposados y perezosos.

Otras veces, los hombrecillos terminaban su tarea, volviendo el alma a su coraza corpórea con tiempo suficiente, totalmente renovadas.

Así, cada día se levantaba, unos, arrastrando algún pesar que los hacendosos hombrecillos no habían logrado arreglar, otros totalmente repuesta, dispuesta a luchar cada minuto del día que tenía por delante.

¿Y qué le ocurre al cuerpo?

Los cuerpos, vehículos que acogen a las almas cada día, durante la noche, reposan y se cargan de energía. 
Pero en la vida, todo tiene un precio. 

Cada noche cuando el alma abandona su cuerpo, y mientras éste reposa, en él van quedando reflejadas las cicatrices que aquella lleva a otra dimensión para ser curada.

De este modo, los cuerpos con cada cicatriz, con cada experiencia desafortunada,van perdiendo minuto a minuto su lozanía.

Los hombrecillos del taller, se nutren de esa lozanía que el alma cede gustosa por ser reparada.

Cuánto menor sea el número de veces que un alma visita la otra dimensión, más tiempo permanecerá el cuerpo joven.
Por eso envejecemos....

Pero no todos envejecen igual, el cuerpo de aquella chica, mostraba más años de los que realmente tenía, su tristeza y su desesperanza, hacían que su alma viajara una y otra vez a esa otra dimensión.

Otras personas por el contrario, a pesar de cumplir años parece que han hecho un pacto con el diablo, se las ve siempre jóvenes, siempre pensando en el futuro, siempre con proyectos e ilusión.

Intenta que tu alma permanezca cada noche en tu cuerpo, de ese modo estarás siempre joven.





domingo, 25 de noviembre de 2018

VOCES QUE LE ASUSTAN

Oye voces en su interior,
le dicen que se rinda,
le dicen que lo deje, 
le dicen que se salve, 
le piden lo olvide.

Oye gritos que le asustan,
mira estampas del pasado,
toca objetos guardados, 
rescata recuerdos casi olvidados.

Quiere saltar y no puede,
quiere huir de sus miedos,
quiere volver a reír,
quiere dejar de existir.


sábado, 24 de noviembre de 2018

Pompas de jabón

Cuando llueva, con cada gota te haré un mar, inmenso y azul,
donde puedas ahogar tus tristezas,

Cuando haya sol,con cada rayo, 
un columpio que lleve hasta el cielo, para que puedas coger tus sueños con las manos.

Cuando nieve, con cada copo fabricaré para ti una bola dulce de algodón, para endulzar tú corazón y tú vida,

y cuando haga viento te daré una cometa, para que la vueles entre las nubes y sonrías al mirarla

Así, tejeré para ti cada día, aprovechando cada cosa que me de, bordando en cada minuto una sonrisa, un sueño, un deseo, un camino hacia tu felicidad.






viernes, 23 de noviembre de 2018

Lágrimas transparentes

Lágrimas trasparentes
que al caer al suelo
se rompen en mil pedazos,
diamantes esparcidos,
cristales incoloros
que encierran sus deseos.

Gritos sin sonido, mudos,
notas que se pierden en el silencio,
que se ahogan en una garganta cansada ya de tanto gritar.

Ojos apagados,
mirada perdida en un arcoiris siempre gris,
ojos que buscan la luz en la noche, quizás una estrella azul .

Y mientras deseos que no llegan,
esperanzas que agonizan
en largas noches sin luna,
en largos días en soledad
y un corazón seco de tanto esperar.



Más allá de lo que vemos

Mirando con la vista pérdida la verja que la separaba del jardín, se dió de pronto cuenta, de que los rombos del enrejado se agrandaban, se hacían enooormes, tan grandes, que podía meterse por uno de ellos, algo que obviamente no era posible.

En ese estado se encontraba, concentrada en el rombo metálico, imaginándose en ese bonito jardín, cuando un golpe seco en la ventana de su coche, la hizo volver a la realidad.

Cada día con ilusión entraba en ese hueco que dejaba el rombo al agrandarse y miraba sin ver, se aislaba del mundo en una burbuja que la llevaba allí donde su imaginación quería. Todos los días dedicaba unos minutos a eso, a viajar lejos con su mente, a disfrutar dejando volar su imaginación a través de sus escritos, a disfrutar de los pocos minutos que en ese coche, aparcada cerca del jardín, se tomaba para si misma, era su tiempo.

De este modo se conectaba con el mundo, imaginando y luego expresando lo que pensaba y vivía, contando a confidentes mudos, imaginarios, sus sueños, sus pensamientos... a sabiendas de que sólo alguno podía entenderla. Solo aquellos que conocían su realidad.

Esto la hacía inmensamente feliz.

QUIERO

Quiero saltar al vacío de tus ojos 
y encontrar una pizca de luz 
Quirto susurrarte al oído una nana que te llene de paz.
Quiero beber tus lágrimas una una,
robar lo que te atormenta ,
quiero poner una sonrisa en tus labios .

Quiero meterme en tu mente, 
explorar cada neurona 
darles un beso y que vuelvan a vivir,
quiero poner tiritas en tu corazón.

Quiero gritar sin que me oigan, 
quiero coger el viento y atrapar el mar,
quiero correr descalza 
por las rescoldos de un bosque quemado 
y aspirar profundamente el aire que me queda.

Quiero un imposible,
quiero llorar en soledad.




Raices

Raíces de árboles que se adentran en el suelo 
ansiosas, desordenadas, 
buscando un agua que les da la vida.
Raíces profundas,enredadas, 
ya sin poder distinguir cual pertenece a quién.


Manos que se buscan desesperadas,
que se encuentran,
que se entrelazan tocándose los dedos.
Manos que buscan al otro en la escuridad 
queriendo encontrar la luz que reaviva sueños.


Corazones que laten al compás de una canción de fondo,
de un silencio roto por la brisa del viento,
por los rugidos del mar 
por todo aquello que solo ellos pueden oír.


Semillas de colores para ti


Semillas rojas para tu corazón,
para que brote en él la esperanza y
la alegría de vivir en cada latido.

Semillas verdes para tus ojos,
esas que llenarán de luces tus mañanas buscando con esperanza
hacer realidad tus ilusiones. 

Semillas azules para tu descanso,
 ojalá que te transporten a un mundo
en el que todo se haga realidad.

Semillas blancas para tu alma,
paz profunda en un cuerpo 
qué busca vivir.

En mi caja guardo semillas,
miles de semillas para ti
qué cada día te regalaré con amor.


sábado, 17 de noviembre de 2018

En mi paraiso

Entre el reg y el erg, 
seguiré caminando y encontraré el oasis al fin.

Y en el oasis rodeada de palmeras 
y de un inmenso lago, 
me sentaré en mi jaima y 
miraré el cielo estrellado del desierto durante la noche, 
bebiendo te y 
tomando pastas 
con los hombres azules del desierto.

El reloj


...y cuando el reloj marque las horas, 
se acabará el día,  
el sol se habrá ido y
las estrellas y la luna  habrán ocupado cada una su lugar. 

Vigilantes nocturnas de sueños profundos, 
de descansos merecidos, 
testigos de pasiones, 
de desvelos, 
de disputas, 
de trabajos en silencio y soledad.

Y el reloj seguirá girando, 
dando vueltas una y otra vez, 
marcando segundos, minutos, horas.. 
sin marcha atrás en el tiempo, arrugando las pieles, 
apagando las mentes,
robando recuerdos y juventud.

Y cuando el reloj marque las horas, 
comenzará un nuevo día, 
se habrán acostado la luna y las estrellas 
y el sol de nuevo en el cielo, habrá ocupado su lugar.







Otoño.


Otoño, estación de colores amarillos, anaranjados, ocres y marrones, 
estación en la que los árboles comienzan a dormir,
sacudiendo de sus ramas los mantos de hojas 
que los cubrieron en la ya pasada estación que las vio en todo su esplendor.

Otoño, estación con olor a tierra mojada, a musgo, a setas y castañas, 
estación en la que las hojas caídas
con su trabajo cumplido, 
revolotean y se arremolinan en los caminos, 
en las aceras, en los senderos, 
susurrando en su viaje un adiós al paseante.

Otoño, estación de calcetines, camisetas y bufanda, 
de días que se van acortando, 
con tardes mortecinas que invitan a la estufa, 
al abrigo de las casas y guaridas, 
estación antesala de un invierno mas.




Caracolas

Decenas de caracolas se acumulan al pie del acantilado,
pequeños conos  multicolor, marrones, jaspeados, nacarados, rayados..

Caparazones ocupados antes por diminutos cuerpos, ahora se agolpan vacíos, muertos, testigos de un mar cambiante que agoniza ante nosotros. 

Micromundos en un mundo ciego y sordo, un mundo que da la espalda a esos otros que conviven con nosotros, sin caer en la cuenta de su existencia, sin deparar en su importancia y su belleza salvo cuando algo de ellos nos interesa.

Que ingrato es el humano..

jueves, 8 de noviembre de 2018

Cuesta


CUESTA

Cuesta ver pasar los días,
cuesta sentir que el tiempo se escapa y a veces cuesta pensar en lo que queda por hacer y vivir.

Cuesta ver el brillo de unos ojos apagados por el tiempo, 
ver las manos antes ágiles
ahora temblorosas, manchadas,
cuesta  pensar lo que fue y ahora es.

Cuesta cerrar la última página del libro te gustó y  cuesta terminar el día, aunque una preciosa luna brille.

Cuesta aceptar que algo terminó 
y quedó inacabado.

A veces cuesta SEGUIR VIVIENDO ....