A veces, la vida te cruza con personas a las que tomas cariño y caprichosamente, por circunstancias, también se van de ella.
Bonita por dentro y por fuera,
educada y correcta,
inteligente y trabajadora,
todo lo que se puede pedir en mi caso.
Siempre sonriendo, servicial
y con el don de saber estar y comportarse.
Solo puedo hablar bien de ella,
de lo poco que la conocí
en el breve tiempo que estuvo en nuestras vidas.
Nunca me gustó decir adiós,
prefiero un hasta luego
y quedarme con lo bueno que siempre le vi.
Solo le deseo lo mejor...
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