y como las huellas al pasear
el agua caprichosa, con su espuma blanca lo borra.
Yo no borraré tu imagen,
tampoco borraré tus besos,
esos quedarán ahí,
clavados en mi corazón.
..y aunque mis pupilas no te verán, seguirás ahí,
igual que la huella dejada por la gota que ya no está pero que paciente horadó la dura roca del río.
Aunque nada es eterno,
los recuerdos nos acercan a lo que se fue, desafiando lo efímero de nuestra existencia.



