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domingo, 28 de abril de 2019

La fortaleza

Había construido los muros en su fortaleza a lo largo de los años, muros muy altos, creía que resistentes, pero con paso el tiempo, la lluvia,el viento y otros avatares comenzaron a derrumbar esas paredes, primero abriendo pequeñas oquedades que fueron haciendose más grandes.

Con trozos de papel, iba tapando los huecos que en ella se abrían y ya casi le resultaba imposible mantenerla en pie.

Encerrada en una de sus habitaciones se creía a salvo, pero como en el cuento de " Los tres cerditos" se fue viendo despojada de su protección, a merced de las inclemencias y ya sin posibilidad de empezar de nuevo.

Se levantó, aunque ya sin ganas y triste y desolada comenzó a caminar de nuevo, pensando que encontraría un nuevo refugio donde guarecerse, aun no era demasiado tarde así que lo intentaría otra vez tratando de que sus paredes fueran mas fuertes que las anteriores.

viernes, 26 de abril de 2019

Ausecia

Se acercó a su habitación, se apoyó en el quicio de la puerta y miró hacia su interior, todo estaba pulcramente ordenado, algo inusual, algo que no encajaba en aquella habitación de adolescente.

Entró y se sentó sobre su cama acariciando la colcha que la cubría, pasando la vista por las estanterías donde se acumulaban sus cosas, sin duda él no estaba allí.

Suspiró, aspiró su olor, su presencia estaba aun en ese dormitorio aunque él se encontraba a muchos kilómetros de distancia, lo echaba mucho de memos pero sabía que era donde tenía que estar.

Vaho en el cristal

El frío de la calle hacía que el vaho de su respiración empañara el cristal de la ventana, pasó su puño y la limpió dejando un espacio hueco por el que mirar al exterior.

Reflejado en el cristal vió un rostro, era un niño y recordó con cariño sus primeras palabras, sus abrazos, los cuentos antes de dormir, las pelis del fin de semana, su infancia...

Allí, parada e instalada en el pasado, junto al hueco que había dejado en el vaho, dibujó un corazón sin pensarlo, se giró, anduvo hasta la puerta y después de mirar de nuevo atrás la cerró despacio.

martes, 23 de abril de 2019

Perdona

Perdona por no saber quererte 
y por no haber sabido 
hacer que me quieras, 
perdona por los silencios que no debió haber pero hubo 
y por las palabras de más que no debieron pronunciarse.

Perdona por los "te quiero" que quedaron atrapados en mi garganta y no salieron de mis labios, 

perdona por los dias de sol 
que no compartimos 
y por las noches de luna que nos perdimos por no estar juntos estando.

Perdona por no haber cogido tu mano para mirar esas estrellas fugaces que a pesar de todo, se llevaron los deseos que no llegamos nunca a pedir 

y por no pasear contigo 
y solo hacerlo junto a ti.

Perdona por no cumplir la promesa para la eternidad que nos hicimos, por haber dejado que se vaya diluyendo con el tiempo y perdona simplemente por ser así....


jueves, 18 de abril de 2019

Abrazada a su almohada


Abrazada a su almohada,
acurrucada entre sus mantas, 
con una respiración lenta y acompasada 
fue perdiendo la consciencia 
hasta quedarse dormida.

Y así, en su profundo sueño, 
rodeada de tinieblas y oscuridad 
deseó de nuevo ver el sol, 
deseó regresar al pasado, 
cambiar lo que hizo mal, 
eso que aparecía a veces  
cuando menos lo esperaba
y torturaba su conciencia.

miércoles, 17 de abril de 2019

Qué hacer....

Qué hacer cuando quieres que te quieran y ya no te quieren, 
cuando lo que fue dejó de ser 
y ya nunca será, 
cuando la alegría de unos ojos 
se fue apagando y la sonrisa 
se hizo mueca.

Qué hacer cuando los sueños se esfumaron con un viento huracado que surgió de la nada.
cuando la puerta se ha cerrado y no tienes la llave que la abre,
cuando la lluvia arrrecia 
y tú estás ahí, de pie, 
sin chubasquero ni paraguas

Qué hacer cuando dormir sin soñar es soñar sin dormir,
cuando el blanco invierno da paso a una primavera en luto.
cuando las flores nacen ya marchitas cubriendo como un manto un prado de color gris 

Qué hacer...

sábado, 6 de abril de 2019

No soporto

No soporto levantarme cada mañana y pensar que será igual que ayer,
ni poder despedirme de ti cada noche sin darte un beso.

No soporto mi debilidad, 
ni vivir en una constante protesta, tampoco soporto mi ausencia de sentido del humor ni mi rectitud. 

No soporto como me he vuelto, ver lo que era y lo que soy, 
ni sopoto no saber ya estar, no salir  y no aportar ni importar.

Así, de tanto no soportar 
me he vuelto insoportable.

miércoles, 3 de abril de 2019

Dos sonrisas

Abrió la ventana de madera, frente a ella una alfombra inmensa con cientos de flores de colores. Sonrió y aproximó su nariz al cristal.

Giró sobre si misma y un delicioso olor a café llegó desde la cocina, bajó deprisa las escaleras y sobre la mesa encontró su desayuno.

Una pequeña jarra con algunas flores silvestres adornaba el conjunto, mientras, de espaldas estaba él, terminando de prepararlo todo. Lo miró un rato, sin que se diese cuenta y volvió a sonreir.

Era el momento mas delicioso del día, momento màgico y perfecto.
Con dos sonrisas en menos de cinco minutos el día sería perfecto.

martes, 2 de abril de 2019

Laberinto

Viaja por un laberinto, perdido en pasillos tortuosos y oscuros, dando a veces vueltas una y otra vez, llegando a recovecos que lo atrapan sin dejarlo salir. Angustia

Busca a ciegas una luz que se apagó, tocando con sus manos desesperadas paredes frias, caminando por un resbaladizo suelo. Desesperación

Saltos al vacío, gritos que no se oyen, rodeados del más absoluto silencio, lágrimas saladas que se deslizan por un rostro apagado. Soledad

La tela está tejida, solo tiene que caer la araña. Esperanza

lunes, 1 de abril de 2019

La caja de los sentimientos

Sobre la cómoda de su habitación tenía una cajita,era la caja de los sentimientos.Estaba repleta de papelitos en los que anotado con pulcritud,se podían leer todo tipo de sensaciones y estados: la risa, la alegría,el llanto,la pena, la rabia,la soledad o el desconcierto, todo lo que se puede expresar o sentir a nivel espiritual.

Cada noche tomaba la cajita entre sus manos y metía dentro de ella las sensaciones de ese día y se acostaba tranquila. 

A veces dormía con una sonrisa en su rostro y en su corazón, rememorando cada segundo de su precioso día.

Otras por el contrario se acostaba triste, acompañada de unas làgrimas
saladas que resbalaban por su cara hasta la almohada.

Pero siempre, cada noche, tras dejar su papel en la caja, la acariciaba y se decía, "para admirar a las estrellas a veces hay que dejar de verlas". Luego apagaba la luz y se dormía.