Lágrimas trasparentes
que al caer al suelo
se rompen en mil pedazos,
diamantes esparcidos,
cristales incoloros
que encierran sus deseos.
Gritos sin sonido, mudos,
notas que se pierden en el silencio,
que se ahogan en una garganta cansada ya de tanto gritar.
Ojos apagados,
mirada perdida en un arcoiris siempre gris,
ojos que buscan la luz en la noche, quizás una estrella azul .
Y mientras deseos que no llegan,
esperanzas que agonizan
en largas noches sin luna,
en largos días en soledad
y un corazón seco de tanto esperar.
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