son los que más duelen,
Los arañazos en el alma
son los que más escuecen,
son los que más tiempo tardan en sanar.
Cualquier recuerdo
por pequeño que sea,
una palabra,
un sonido,
una imagen
o un objeto,
cuándo va pasando el tiempo,
vuelven a abrir la herida
pero al tiempo son como un ungüento mágico,
un bálsamo que va creando una capa
y otra y otra
para finalmente hacerla sanar.
Cuándo un alma se llena de cicatrices,
un día, abandona el cuerpo que
la albergó,
dejando un arañazo en las de otros cuerpos que ahora deben sanar.
Se cierra así un ciclo imparable,
un ciclo que se repite una y otra vez.
No creo que exista ningún humano sin arañazos en el alma
solo es posible si no se AMA.
M Ángeles Hernández García