Miró de soslayo las flores secas del jarrón,
no pudo evitar pensar en su larga vida y compararse con ellas.
no pudo evitar pensar en su larga vida y compararse con ellas.
Días atrás lucían en la mesa de cristal,
tenían vivos colores
y desprendían un suave aroma que perfumaba la estancia.
Igual que ella, había brillado con luz propia siempre.
tenían vivos colores
y desprendían un suave aroma que perfumaba la estancia.
Igual que ella, había brillado con luz propia siempre.
Ella había funcionado con la precisión de la máquina de un reloj suizo
y ahora se sentía así, como las flores del jarrón,
marchita, sin fuerzas, comida por el tiempo.
y ahora se sentía así, como las flores del jarrón,
marchita, sin fuerzas, comida por el tiempo.
Solo ella podía revivirse,
solo ella tenía el agua que podría devolverla a la vida de antaño,
eso nunca podrían hacerlo las flores del jarrón.
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