RoSas negras en un día de sol,
tras una larga y triste agonía,
hoy te has ido, nos has dejado,
en silencio... sin despedidas.
A ti que supiste sonreír en la tristeza,
a ti que fuiste luz en las tinieblas,
a ti que nos diste tu cariño y amor,
hoy te escribo para decirte adiós.
Sin maLeta ni equipaje te has marchado,
como no queriendo molestar,
sin hacer ruido, sin haberte despertado.
QuiZás mañana podamos sonreír,
recordando tu risa, tu voz y tu pasión por la vida.
en fin, todo lo que con amor
a los que nos quedamos nos has enseñado.
Adiós.
/Mª ÁngeLes HernáNdez/
--El Rincón de las Madres--
No hay comentarios:
Publicar un comentario