sus pelos siempre sucios y enredados
y sus manitas llenas de barro.
Casas de cartón y lata,
charcos en el suelo,
goteras en el techo y su colchón mojado.
Sin un osito al que abrazar,
sin canciones que cantar,
ni luces de navidad.
Tantos niños y niñas solos,
en la más mísera pobreza
esto nos debe hacer pensar.
[ /Es importante que nuestros hijos e hijas sepan que existe otro mundo dentro de este mundo, lleno de injusticia, de carencias esenciales, de pobreza y miseria pero también de esperanza.
Ellos a través del conocimiento, el estudio y su trabajo futuro, podrán solo si se sensibilizan, ayudar a personas que ahora no tienen nada, que están perdidas y que necesitan de todos nosotros / ]
No hay comentarios:
Publicar un comentario